| 000 | 03684nam a2200361Ia 4500 | ||
|---|---|---|---|
| 003 | CO-CtgCURN | ||
| 005 | 20250408165103.0 | ||
| 008 | 190722s1999 xx 000 0 und d | ||
| 020 | _a9583006386 | ||
| 040 |
_aCO-CtgCURN _bspa _ccoctgcurn |
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| 082 |
_a320.1 _bM297p |
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| 100 |
_aMaquiavelo, Nicolás _d1469-1527 _97829 _eautor |
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| 245 | 0 |
_aEl príncipe / _cNicolás Maquiavelo; traducción., Edmundo González Blanco; comentarios., Napoleón Bonaparte; prólogo., Enrique Serrano |
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| 250 | _a1 edición | ||
| 260 |
_aBogotá, Colombia : _bPanamericana Editorial, _c1999 |
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| 300 |
_a230 páginas ; _c18 centímetros. |
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| 490 | _aFilosofía & Política | ||
| 500 | _aIncluye prólogo e índice | ||
| 504 | _aIncluye referencias bibliográficas | ||
| 505 | _aCap. I. De las varias clases de principados y del modo de adquirirlos -- Cap. II. De los príncipes hereditarios -- Cap. III. De los principados mixtos -- Cap. IV. Por que, ocupado el reino de Darío por Alejandro, no se rebelo contra los sucesores de este después de su muerte -- Cap. V. De que manera deben gobernarse los estados que, antes de ser ocupados por un nuevo príncipe, se regían por sus leyes particulares -- Cap. VI. De los principados nuevos que se adquieren por el valor personal y con las armas propias -- Cap. VII. De los principados nuevos que se adquieren por la fortuna y con las armas ajenas -- Cap. VIII. De los que llegaron al principado por medio de maldades -- Cap. IX. Del principado civil -- Cap. X. Como deben medirse las fuerzas de todos los principados -- Cap. XI. De los principados eclesiásticos -- Cap. XII. De las diferentes especies de tropas y de los soldados mercenarios -- Cap. XIII. De los soldados auxiliares, mixtos y propios -- Cap. XIV. De las obligaciones del príncipe en lo concerniente al arte de la guerra -- Cap. XV. De las cosas por las que los hombres, y especialmente los príncipes son alabados o censurados -- Cap. XVI. De la liberalidad y de la avaricia -- Cap. XVII. De la clemencia y de la severidad, y si vale mas ser amado que temido -- Cap. XVIII. De que modo deben guardar los principios la fe dada -- Cap. XIX. El príncipe debe evitar ser aborrecido y despreciado -- Cap. XX. Si las fortalezas y otras muchas cosas que los príncipes hacen con frecuencia, son útiles o perjudiciales -- Cap. XXI. De los ministros o secretarios de los príncipes -- Cap. XXII. Cuando debe huirse de los aduladores -- Cap. XXIII. Por que muchos príncipes de Italia perdieron sus estados -- Cap. XIV. Dominio que ejerce la fortuna en las cosas humanas, y como resistiría cuando es adversa -- Cap. XXV. Exhortación para librar a Italia de los barbaros. | ||
| 520 | _aSegún Maquiavelo, el príncipe tiene en sus manos la misión de alcanzar por todos los medios, sin reparos de fuerza ni conmiseración, los fines y razones del estado. como el hombre es un ser de bajas pasiones y fácilmente manipulable, entonces "es mas seguro ser temido que amado". Con esas armas, el estado fuerte, cuyo objetivo es el éxito, podrá organizar y contener a la sociedad, mantener su posición y regir sin medida. | ||
| 521 | _aAREA SOCIOHUMANISTICA | ||
| 590 | _aPrograma de Derecho_18 | ||
| 650 |
_aCiencias políticas _97830 |
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| 650 |
_aEstado _97831 |
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| 700 |
_aGonzález Blanco, Edmundo _etraducción _97832 |
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| 700 |
_aBonaparte, Napoleón _ecomentarios _97833 |
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| 700 |
_aSerrano, Enrique _eprólogo |
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| 942 |
_cBK _h320.1 _iM297p _02 _2ddc _n0 |
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| 999 |
_c1245 _d1245 |
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